El dictador, DIC-TA-DOR, Francisco Franco murió en noviembre del año 75. Casi hace 35 años. Yo tuve la suerte de nacer en democracia y creo que como yo, un alto número de españolitos hemos tenido la fortuna de ni coincidir con ese señor o de ser conscientes de su existencia.

Hace unos años a un iluminado llamado Garzón se le ocurrió la idea de juzgar a Franco y a toda una serie de ilustres cadáveres por sus crímenes de guerra. Esta supina tontería no era la ida de olla de un juez de primera categoría. No, Garzón no es tonto. Con esto quería apoyar la reciente ley que los socialistas, partido al que está “afiliado” y al que siempre a mostrado simpatía abiertamente, habían sacado. Memoria Histórica y tal.

Las cosas se pusieron mal porque Garzón tenía enemigos por todas partes y quizás pocos amigos. De hecho, los amigos que tenía, y tiene, son gente que puede vocear en las calles y manifestarse espontáneamente o trabajar en la Cadena SER. Pero poco pueden hacer por mantenerle en el puesto si los jueces que le mandan se ponen en su contra.

Un par de incisos al tema: los jueces, en España y en todo el mundo, tienen ideología política, intereses personales y demás. Por este motivo hay mecanismos de control para que no desbarren y no sean los sheriffs del pueblo. Por otra parte aquí el Gobierno puede elegir a jueces del Tribunal Supremo y Constitucional. Por lo tanto el poder Jurídico no está muy desapegado de los otros dos, al menos en las altas esferas.

Decíamos de Garzón tenía muchos amigos pero enemigos poderosos. Los hizo investigando y levantando mierda a diestro y siniestro, como debe de ser. Aquí, GAL y tal, y allá, Argentina, Pinochet y demás caterva. Le dio bien por saco a ETA y a los corruptos de la gomina populares. En general hizo su trabajo bien. Le gustaba salir en la tele y era socialista. Bueno, pero hacía su trabajo bien, ¿no?

He aquí que en defensa de una ley un poco gilipollas y que sin sentido, como tantas otras de unos y de otros, se enfrentó a una mierda muy grande que no pudo destapar del todo. El franquismo. ¿Por qué? ¿Por qué aquí somos franquistas? Pues no, por dos motivos: el franquismo ha muerto y no tiene sentido juzgar a fantasmas de la memoria, y porque sigue siendo muy útil para que unos y otros, hijosdeputas todos, se sigan lucrando.

Total que quemó una buena mano de cartas y fueron a por él. Quizás no esperaba que le jodiesen vivo porque si no se hubiese movido un poco más rápido. Pero no fue así. En estos tiempos los políticos tienen el colmillo largo y retorcido y hacen sangre. No gobiernan u oposicionan para ayudar al ciudadano. Simplemente están para joder.

En fin, que al final se descubre un chanchullo contra Garzón relacionado con el Santander, se le une la pifia de querer desenterrar a Franco y sentarle en el banquillo y finalmente, en un momento de debilidad, le hacen pagar también su reciente acosos a Correas, Bigotes e insecto de tal calado.

Un ciudadano leal exiliado. La historia de siempre. Aquí no hay buenos y malos porque siempre perdemos lo mismo.

Para muestra un botón. Recorre la red un mensaje: Que Franco no se vaya de rositas. Inteligencia capital. Confundiendo el derecho reivindicativo ciudadano con la gilipollez endogámica, reabriendo tumbas y heridas y, en general, hundiéndonos más en la miseria moral e intelectual. Mientras los políticos no se bajan sus sueldos, pero si el de los funcionarios. Pero eso si, que Franco no se vaya de rositas.

En fin que yo me voy a cartografiar el Ebro bien, porque me temo que mi hijo va a tener que darse de ostias con el hijo de algún otro fulano que nació en el lugar equivocado por aquellos lares. Una vez más. Y ya van….