Estás navegando por los archivos mensuales para octubre 2011.
A pesar de los exabruptos que solemos soltar por este blog, hemos querido mordernos la lengua y no meter el cazo en este tema del fin de ETA. Después de todo estamos hablando de cientos de muertos. O precisamente por ese motivo deberíamos escribir de manera recta, firme y dejar claro que lo que digan los seis dignatarios que ayer se pasaron a comer kokotxas por la Concha, nos ofende. Parafraseando a Pons, con el que estamos de acuerdo, “no tienen ni puñetera idea”.
Ayer vinieron a cubrirse de gloria y de dinero vasco con una conferencia basura, organizada por basura y cuyo destino era basura. Lo que digan estos seis gilipollas, ¿qué narices sabrá una noruega de España?, solo sirve para remover ese cubo de mierda del que se alimentan tantos y tantos. Curiosamente, tal día como ayer, una niña llamada Irene Villa sufrió un brutal atentado y quedó marcada. Irene es, a su pesar, el símbolo del terrorismo y de la lucha.
Porque si hay una lucha, una lucha para meter a todos los asesinos y criminales en la cárcel. El terrorismo es un delito, el peor delito del mundo. Si los de ETA se quieren entregar que se entreguen, perfecto. Y que pasen por la cárcel cumpliendo lo que cualquier otro cumpliría, es decir, su pena. Sin perdón, sin clemencia. La misma que tuvieron matando militares, policías, guardia civiles y ciudadanos.
Así que esos señores que se pasan por San Sebastián se irán con el bolsillo caliente y habrán cumplido su cometido: volver a meter a la serpiente en la agenda. En una reunión que ni siquiera el Gobierno, bien, se dignó a respaldar. Aquí la cosa está clara. Ni disolución, ni pollas en vinagre. Que se entreguen y que cumplan. Ellos y los que los alimentan. Y los mártires que les lloran, que se jodan. Como se joden todos aquellos que no pueden dormir por las noches porque a los gudaris les dio por jugar con dinamita.
Sobre la consulta popular que queda tan bien en el papel, solo una anotación. Que hagan una consulta popular a toda España, no sólo en una Comunidad Autónoma, a ver que opinamos sobre ETA. A lo mejor se sorprenden de saber que la mayoría queremos mandarlos al fondo del mar, a ellos, a sus filiales y los hijos de puta que se tragaron la mentira de Sabino Arana. Arrepentido, eso sí, en su lecho de muerte.
La estupidez de los políticos y de los que los votan, por ende todos nosotros, cada día es mayor. Ahora nos vienen con temas de recortes, sueldos únicos y bajar el número de la casta. Serán gilipollas. O piensan, y saben, que lo somos todos. El problema no es que los políticos cobren mucho, que lo cobran. No. El problema es que no trabajan. No hacen nada. Sólo están ahí puestos a dedo, legitimados por unas votaciones molestas y esporádicas y con el único objetivo de lucrarse ellos a través de todos.
El truco no está en reducir el número porque haya 300 o 150, seguirán siendo igual de inútiles. Incluso con dos, estoy seguro que uno no iría a las sesiones plenarias y el otro estaría metido en una trama de corrupción. No. El secreto, lo que no quieren decir y mucho menos aplicar, es hacerles trabajar. Hacerles ganar hasta el último centimo de sus cochimos sueldos. Hacerles sudar y echarles cuando no cumplan. Algo que inevitablemente ocurrirá tarde o temprano. O más rápido que temprano.
Pongamos un ejemplo. El Senado. Esa institución que ni está, ni se le espera. Pero que consume muchos recursos y genera pocos beneficios. Como siempre la solución la tenemos en la Constitución Española que no será la mejor pero desde luego es una guía magnífica. No la insultemos, la culpa es de los que debían aplicarla. Pero volvamos al tema. Según la Carta Maga, nuestro Senado, está:
- Ejerce en concurrencia con el Congreso de los Diputados la representación del pueblo español, la potestad legislativa, la función presupuestaria y el control de la acción del gobierno.
- Ejerce con carácter subordinado la potestad legislativa, pudiendo tomar en consideración proposiciones de ley y remitirlas al Congreso de los Diputados o enmendar o vetar los proyectos y proposiciones procedentes de éste, que siempre puede rechazar las enmiendas o vetos por mayoría absoluta tras su reenvío por el Senado o por mayoría simple dos meses después de dicho reenvío.
- Ejerce con exclusividad las funciones de propuesta al Rey del nombramiento de 4 magistrados del Tribunal Constitucional y de propuesta al Rey del nombramiento de 6 vocales del Consejo General del Poder Judicial, así como la potestad de autorizar al gobierno a intervenir en las comunidades autónomas.
Quedémonos por ejemplo la teoría de que representa al territorio español. Pues por qué no hacer al Senado español el árbitro de todo el desarrollo autonómico en el que nos vemos inmersos. Por ejemplo, cada estatuto, cada transferencia, cada conferencia interterritorial debería ser llevada al Senado, desde el punto de vista legislativo. Todo lo que se hable de Comunidades, por ejemplo los presupuestos, deben ser ratificados no sólo en los Parlamentos Regionales, sino en el Senado que lo remite al Congreso.
Así les multiplicariamos el trabajo por 17 y también evitaríamos las gilipolleces que los virreyes hacen con el reino de Taifas que es España. Y claro, trabajando por resultados. Como en el cole. Si no vas a un sesión, no cobras ese día. Los justificantes son válidos pero deben ser aprobados por el mismo Senado. Se acabó el decir que estaba reunido con unos representantes de la industria olivera cuando represento a Huesca. Reunido es huntado, por si no lo entendéis.
Hablando de representatividad. ¿Por qué el Senado ha de ser duplicado al Congreso? ¿Y si lo elegimos con las autonómicas? ¿No creéis que si se cambia el sistema y se ajusta a las elecciones autonómicas, conseguiremos que los partidos locales y regionales entren en el Senado y consigamos esa pluralidad de la que hablamos? ¿No representa a España? Los grandes deberían trabajar para conseguir los escaños más duramente y todas las voces tendrían poder real en el panorama nacional. El estado autonómico sería una realidad pero se podría controlar desde el Estado central sin afrentas imaginarias.
Y si subimos su poder de control sobre el Congreso, apaga y vámonos. Pero el concepto básico es el siguiente: sueldos altos si, trabajo a destajo también. A reventarles, como hacen con nosotros.
Esto son sólo ideas inconexas sobre una institución que juzgo necesaria y que va camino de convertirse en el chivo expiatorio de esta legislatura gracias a la lamprea Rubalcaba y al siempre brillante Rajoy. Son cuatro ideas lanzadas al viento. Probablemente no se puedan cumplir legalmente. Probablemente sean unas burradas como la copa de un pino. Probablemente en estos tres párrafos encontréis más propuestas que en toda la campaña electoral.
Estimado Eduardo,
Escribo estas líneas para expresarte mi admiración y sincero respeto por la talla de tu villanía. Eres un maestro, un referente, un hito en el prolífico mundo de los infames y del crimen organizado. Incluso en España, país donde los de tu calaña proliferan como bacterias en un jugoso y maloliente pedazo de mierda, te has destacado con matrícula Cum Laude.
¡Qué manera de robar a dos manos dinero público y privado! ¡Qué maravillosa desfachatez haciéndolo en público, sin esconderte ¡Qué maestría del engaño a dos bandas, de la ilusión única! Mientras con la diestra robabas lo que querías a la vista de todos y bajo el beneplácito oficial de unos ministrillos adeptos a tu gremio de ladrones, con la zurda robabas el doble, el triple o el cuádruple. Robabas a todos y a tu organización. Al final todo iba a tu bolsillo. Genio. Artista. Sublime.
No se por cuál de tus magníficos logros admirarme más. Por la creación de la SGAE, un villano necesario, odiado por todos pero intocable o por el uso de esta, como una máscara externa, para estafar, de nuevo a todos. Como bien dice el refranero coloquial has conseguido que nuestra sociedad de la información española, discúlpame el dislate, sea cornuda y apaleada. Les has jodido dos veces sin que lo sepa. Cuanta bajeza. Admirable.
El otro logro que me gustaría destacar en esta misiva, oh villano de villano, señor de los deplorables y rey tuerto en el país de los ciegos, es tu habilidad infame de marionetista de personajes mediocres. Tus artistas. Tus queridos creadores. Les diste ego, les diste ínfulas de grandeza y les diste por el culo. Ese Ramoncín, cuyo máximo logro es ser Rey del Pollo Frito, reconvertido en juez Salomón del mundo artístico, debe ser un orgullo para ti. Y la marcha de tu pupilo, de tu escudo, de tu chivo expiatorio no supuso ni el más mínimo reparo para la mafia del CD que habías creado. Buscaste a otro, Caco Senante, todavía peor aún que el primero. Un afecto al régimen al que se le hinchan los carrillos cuando da la bienvenida a la casa de los autores que hiede a mojo picón. O ese Alejandro Sanz, que por no saber no sabe ni cantar ni hablar castellano correctamente, utilizando, en tu nombre, el twitter para defender una ley mientras Hacienda le persigue por no pagar los impuestos en este país. Que caterva de iletrados pusiste a danzar bajo tu malévola genialidad.
Pero amigo Teddy, permíteme que te tutee rey de los diablos, tu gran obra maestra, aquella que perdurará para siempre, será el Canón Digital. ¿Cómo pudiste conseguir que la sociedad entera se tragase semenjante estafa? El concepto de precrimen llevado a la máxima expresión. Pagar un coste extra para compensar un presunto delito que se pudiese hacer con ese producto es una maravilla de la ingeniería archivillana. Es el rayo de la muerte de la estafa organizada y legalizada. Eres un maldito genio Teddy. Formas parte de la historia.
Me despido ya de ti, pérfido Shylock a la española, brindado por tu sistema recaudatorio, por tus medidas de dictador totalitario, por esos conciertos benéficos grabados, esos cobros en bodas y en peluquerías, esos agentes persiguiendo autobuses para ver si tenían el vídeo encendido, esos detectives infiltrados en funciones escolares grabando con su teléfono para luego pasar la cesta. Te mereces un libro de Mario Puzo y una película de Coppola.
Eres uno de los mayores hijos de la gran **** que ha visto nacer este país. Y eso es mucho decir.
Gracias por existir.
Fdo: Charles Montogomery Burns

Iluso de mí, ansiaba coger los programas electorales de los partidos políticos y darle un buen repaso para intentar dejar al descubierto todas las incongruencias que, a buen seguro, los llenan hasta los topes. Pero no. Mi magna tarea es completamente imposible ya tanto el PP, partido que gobernará si o si, y el PSOE, partido al que le daremos una patada en el culo si o si, ni se han dignado en publicarlos. Lo harán a fin de mes. ¿Para qué queréis los programas chusma? Con que os dejemos votar es más que suficiente.
Tampoco me hacía ilusiones sobre esto ya que seguro que las propuestas eran del tipo: “Crear puestos de trabajo”. Al menos confío en que no tengan faltas de ortografía. Pero no desisto en mi tarea, en cuanto los tenga disponibles intentaré, de verdad, leerlos todos y dar mi opinión sobre ellos. Soy un patriota coño.
Porque lo que no se puede permitir es que se rían de nosotros por sistema, porque no puede ser que no usemos las herramientas que estén en nuestras manos, por mínimas que sean, para denunciarlos, atacarlos y reirnos de ellos. Es como embestir un muro. Pero hasta el muro más grande ha caído. Al menos nos quedaremos tan agusto.
¡Venga que corran esos programas! ¡Es la fiesta de la democracia cojones!
Según encontramos en su página web oficial, el FMI o Fondo Monetario Internacional tiene como función:
El Fondo Monetario Internacional (FMI) busca fomentar la cooperación monetaria internacional, afianzar la estabilidad financiera, facilitar el comercio internacional, promover un empleo elevado y un crecimiento económico sostenible y reducir la pobreza en el mundo entero. Fundado en 1945, es administrado por los 187 países miembros ―casi todos los países del mundo— a los cuales les rinde cuentas.
Fantástico trabajo realizado por los chicos del FMI entonces. El problema de esta definición, además de su incumplimiento sistemático de todos sus objetivos sin asumir responsabilidades, es que falta una palabra. El FMI es un banco. Es el banco de los bancos.
La realidad es esta: nos gobierna un banco. Así nos va.
Y no existe banco en el mundo que mire por su único y lógico interés, el dinero. Nadie elige al FMI directamente, lo hacen los gobernantes y los propios bancos a los que tampoco elegimos. Nadie les controla. Nadie les vigila. Nadie les audita. Pero siempre hacemos lo que nos dicen porque así lo dicen los que nos mandan.
En esa crisis, que ya no es tal porque me temo que se convertirá en el status quo permanente, nos hemos guiado siguiendo sus directrices. ¿Y qué nos han pedido contínuamente? Que salvemos a los bancos. Claro. Un banco protege a los suyos. No va a proteger a los ciudadanos. Protege el interés de sus inversiones, no los puestos de trabajo. Protege el dinero a un nivel de abstracción tal que le deja de importar el dinero que yo gasto en el super y del que no dispongo. A fin de cuentas se protege a si mismo.
No voy a criticar esto. Un banco es un negocio. Juega con dinero, pero a fin de cuentas es un negocio. El problema es cuando el negocio es la realidad, cuando no hay alternativa y cuando los intereses de este banco llamado FMI se ponen por delante de los intereses de esos estúpidos llamados ciudadanos. Entonces, ¿a quién culpo? Está claro. Entre ellos y nosotros hay toda una casta, ahora quieren que desterremos ese concepto, de gestores políticos elegidos, supuestamente, democráticamente y que sirven, más supuestamente aún, a nuestros intereses. El renglón se ha torcido ahí, en esos iletrados estúpidos que nos gobiernan. No se si simplemente se rinden al dinero o que realmente no pueden hacer nada. Sea como sea, es catastrófico.
Para concluir, viendo lo que pasa alrededor, lanzo una pregunta. ¿Pasaría algo si quebrase un banco? ¿Si no se rescatase como exigen, amenazantes como mafiosos, los rectores del FMI? Hasta ahora no ha pasado nada por que se quebrase una empresa, miles de pymes, cientos de miles de familias, millones de proyectos vitales. ¿Por qué no un banco? Solo uno. A ver qué pasa.
Algunos ya le han plantado cara al presi.








